
Ingredientes
- 125 g Manteca pomada
- 150 g Azúcar
- 2 Huevos
- 230 g Harina 0000
- 2 cdtas Polvo para hornear
- 1 pizca Sal
- 100 ml Leche
- 1 cdta Extracto de vainilla
- 400 g Azúcar impalpable (glass)
- 25 g Manteca
- 100 ml Leche
- 4 cdas Cacao en polvo
- 200 g Coco rallado
Preparación
Batir la manteca con el azúcar hasta que la mezcla sea palida y esponjosa. Añadir los huevos de uno en uno, batiendo bien luego de añadir uno. Tamizar la harina, la sal y el polvo para hornear en un bol y reservar.
En una jarra mezclar la leche con el extracto de vainilla. Añadir la mitad de la mezcla de harina a la mezcla de huevos y seguidamente, la mitad de la mezcla de leche. Remover suavemente con una cuchara de madera, añadir el resto de la mezcla de harina y de leche. Remover.
Verter en un molde cuadrado de 20 por 20 cm previamente engrasado y hornear, en horno precalentado a 180, por aproximadamente 30 minutos o hasta que pinchando con un palillo este salga limpio.
Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Cuando este totalmente frío, partirlo en 16 trozos.
Para la cobertura: tamizar el azúcar glass (impalpable) y el cacao en un bol grande. Añadir la manteca derretida y la leche (tibia). Mezclar bien hasta obtener una cobertura suave y ligeramente liquida. Cubrir los dados de bizcochos (previamente cortados) y rebozarlos en el coco rallado. Servir.
Disfrutar de está dulzura tipica neozelandesa, acompañada de buena compania
Tip! Eviten que se sequen, guardandolos en algun recipiente cerrado hermeticamente. El proceso de rebozado es tedioso, así que recomiendo tomarselo con calma para que queden super esteticos tal como le gustaban al gobernador de Queensland, el baron Lamington.
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