
Ingredientes
- Raviol
- 10 g Mantequilla
- 2 cdas Harina de trigos
- 150 g Queso para rallar
- 2 cdas Cebolla picada
- Nuez moscada
- Sal
Preparación
Vamos a empezar esta receta preparando los ravioles. Pueden usar el tipo de raviol que más les guste, pueden ser de pasta fresca o seca, depende del tipo de ingrediente tardaran más o menos en estar listos. La pasta fresca se cocina antes, la seca suele tardar un poco más.
Mientras tenemos los ravioles en el fuego nos podemos centrar en el gratinado, vamos a preparar una deliciosa salsa muy especial. Pelamos media cebolla y la cortamos en trocitos lo más pequeños posibles.
Ponemos un poco de manteca y rehogamos la cebolla, ponemos un poco de agua para que quede más blandita. Anadimos sal. El agua también nos sirve para que no se dore demasiado y quede mucho más fina a la hora de incorporarla a este gratinado.
En otra sartén colocamos la leche, la manteca y la harina. Previamente la podemos disolver en agua fría para que no queden grumos. Al ponerla en el fuego a calentar ira tomando textura, debe quedar como una bechamel.
Le incorporamos a la salsa la cebolla para que tenga un sabor mucho más intenso. Cuando los ravioles esten listos, los escurrimos y colocamos en una fuente para horno.
Vamos a poner sobre los ravioles un poco de manteca o aceite. Distribuimos está salsa blanca sobre ellos. Solos nos queda el toque final el queso rallado por encima. Podemos ponerle cualquier tipo de queso que nos guste o que tengamos en casa, yo le mande queso fresco.
Horneamos estos ravioles unos 10 minutos para que gratine, se habra creado por encima una capa de queso fundido crujiente que le dara a este basico un punto de lo más original y delicioso.
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