
Ingredientes
- 1 Huevo
- 8 cdas Aceite (maíz, oliva o girasol)
- 250 g Fecula de maíz
- 250 g Fecula de mandioca
- 250 g Leche en polvo descremada
- C/n Sal
- 250 cc Leche tibia
- 1 pizca Sal
- 50 g Levadura fresca
- 1 cda Al raz de azúcar
Preparación
Lo primero que tenemos que hacer es la "esponja" de levadura. Para esto vamos a disolver la levadura en la leche, que tiene que estar a unos 40 (si prueban con un dedo debe estar apenas tibia, si está muy caliente mata la levadura). Agregaremos la pizca de sal y el azúcar (mucha azúcar también mata la levadura). Tapar con un repasador limpio y dejar levar en un lugar abrigado (pueden envolver el bol con un trapo)
En otro bol, vamos a mezclar los secos. Tamizamos las feculas de maíz y mandioca, agregamos la leche en polvo y ponemos sal a gusto (yo uso una cucharadita y media)
A la mezcla de secos vamos a agregarle el huevo, el aceite y la espuma de levadura. Integrar muy bien con espatula. El resultado es una masa semi-liquida.
Enmantecar un molde redondo u ovalado y poner la masa. Ahora debemos hacer el segundo levado (la levadura debe fermentar al menos dos veces para que la preparación no quede acida y con excesivo gusto a levadura). Dejar levar en un lugar tibio por 25 minutos.
Cuando haya levado por segunda vez llevamos a horno medio por 40 minutos. Esto depende del molde en que lo pongan, si es ancho y poco profundo el pan se cocinara antes. Yo lo pongo en una fuente de vidrio apta para horno, así veo si se doro por debajo. Para verificar la cocción clavamos un cuchillo en el medio. Si sale limpio el pan está listo. Espero que esta receta les sea útil!
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