Noquis romanos
Los noquis romanos, unos sabrosos discos de semola, se distinguen por su corteza dorada gracias a la mantequilla y el pecorino. Prepararlos es todo un arte culinario, desde la textura suave de la masa hasta el gratinado perfecto al horno. Un platillo que cautiva con su sencillez y exquisito sabor. Una verdadera delicia italiana.
Duración
40 Minutos
Porciones
5
Dificultad
Difícil

Ingredientes
- 250 g Semolino
- 1 litro Leche entera
- 100 g Manteca
- 2 Yemas
- 100 g Parmigiano reggiano rallado
- 40 g Pecorino
- 7 g Sal
- Nuez moscada
Preparación
Para preparar las albondigas a lo romano, se recomienda comenzar colocando la leche en una sartén a fuego medio y agregar una perilla de mantequilla, sal y una pizca de nuez moscada.
Una vez que la leche comience a hervir, verter la semola y remover energicamente con un batidor para evitar grumos.
Cocinar la mezcla a fuego lento hasta que espese.
Retirar la sartén del fuego y agregar las dos yemas de huevo a la mezcla, removiendo con una cuchara de madera.
Añadir queso Parmesano y mezclar bien.
Verter la mitad de la masa en una hoja de papel de hornear y darle forma cilindrica con las manos humedecidas.
Envolver en papel de horno y repetir con la otra mitad de la masa.
Refrigerar los cilindros durante 20 minutos.
Una vez enfriados, cortar la masa en discos con un cuchillo humedecido.
Colocar los discos en una bandeja, rociar con mantequilla derretida y espolvorear con queso pecorino romano.
Hornear a 200 grados (180 grados en horno ventilado) durante 20-25 minutos y luego gratinar durante 4-5 minutos con el grill encendido.
Servir las albondigas calientes.
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